Tejidos
Para nosotras como pueblo Nasa, el tejido representa la conexión con el ombligo que alimenta y se conecta con Uma Kiwe, la madre tierra. El tejido es memoria. De ese modo, hemos tejido mochilas para recordar nuestros familiares desaparecidos y visibilizar nuestras búsquedas. A la vez, estamos tejiendo colectivamente un chumbe, una faja tradicional del pueblo Nasa, protectora del vientre, elemento de cuidado de nuestros hijos e hijas y portadora de símbolos de nuestro pueblo.
La búsqueda es como tejer, el tejido nos ha acompañado en la búsqueda. Tejemos en colectivo para contar la historia de nuestros familiares, compartir las trayectorias de procesos y conocimientos propios de búsqueda. Algunas mochilas también fueron pensadas como elementos que acompañen los restos de nuestros familiares cuando sean encontrados.
Encuentro de Mujeres Buscadoras de Personas Desaparecidas del Suroccidente
Entre Montañas, Valles, Ríos y Mar, primer Encuentro de Mujeres Buscadoras de Personas Desaparecidas del Suroccidente de Colombia. El encuentro se realizó dentro del marco del Día Nacional de Reconocimiento a las Mujeres Buscadoras de Víctimas de Desaparición, en la Casa de las Memorias de Cali en los días 22, 23 y 24 de octubre de 2025.
Las organizaciones que participaron fueron: U’ywe’sx Çxhaçxha Yaakxsaa (Mujeres de pensamiento valiente) cómo co-organizadoras, CDR (Corporación para el Desarrollo Regional) y Movice (Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado). En este espacio realizamos mesas de diálogo entre las mujeres de los diferentes colectivos para conversar diferentes temas como el relacionamiento con instituciones, apoyo y participación; fortalecimiento organizativo y capacitación; enfoques diferenciales; autocuidado y estrategias de reconocimiento.
Intercambio Guatemala
El tejido es conexión. Por eso, tejemos para conectar también con otras mujeres que sienten nuestro mismo dolor.
Así que, a partir de un intercambio con mujeres que buscan a sus familiares desaparecidos en Guatemala, pudimos comunicarnos e intercambiar las diferentes experiencias de búsqueda.
Enviamos y recibimos mensajes, como mujeres indígenas buscadoras en América Latina, para entretejer sororidad y lucha colectiva.
Plantas
Las plantas nos han acompañado mucho en nuestro proceso de búsqueda. Desde armonizaciones con nuestros médicos y médicas tradicionales, hasta cotidianamente en forma de té o aromática para poder lidiar con el dolor y la ansiedad de la ausencia de nuestros familiares. También hemos sembrado flores y árboles en memoria de nuestros desaparecidos y desaparecidas.
Para seguir cultivando colectivamente nuestras luchas, decidimos construir un Jardín de la Memoria, para cuidar juntas y compartir esas plantas. El primer paso fue ir al río a recolectar las piedras para la construcción del mismo. Las piedras nos ayudan a pensar la búsqueda como un trabajo exhaustivo de llevar una carga, pero si podemos compartir esa carga entre muchas mujeres buscadoras, podemos compartir y aliviar un poco ese peso.
Las plantas como medicina
Antes de cada ciclo iniciamos pidiendo permiso a los mayores espirituales y al territorio para poder realizar el trabajo, para que nos abran los caminos y para que muestren en donde están las y los familiares desaparecidos.
Autocuidado y cuidado colectivo
Como mujeres hemos sido las principales responsables del cuidado en la casa, en nuestras comunidades y en nuestros territorios. Por eso creemos importante crear espacios de autocuidado, poder tener lugares seguros para llorar, reír, cuidarnos y conectarnos con nuestro cuerpo, espíritu y emociones.
Para eso utilizamos aceites esenciales con aromas tranquilizadores, incentivamos masajes y utilizamos de herramientas artísticas para poder expresar nuestras emociones. El tejido y las plantas son otras formas en las cuales cuidamos de nosotras mismas en este largo y complicado camino de búsqueda.

















































































